Terapia Infanto-Juvenil
La infancia y la adolescencia son etapas clave en el desarrollo emocional, social y cognitivo del ser humano. Durante estos periodos, es natural atravesar momentos de cambio y adaptación, pero en algunos casos pueden surgir dificultades que interfieran de manera significativa en el bienestar del niño o adolescente, así como en su entorno.
Estos desafíos pueden manifestarse de distintas formas:
• A nivel emocional: tristeza persistente, ansiedad elevada, miedos intensos o dificultades para gestionar las emociones.
• En la conducta: impulsividad, agresividad, retraimiento social o dificultades en la relación con los demás.
• En el ámbito familiar y/o escolar: problemas en el rendimiento académico, acoso escolar, uso excesivo de pantallas o conflictos familiares que impactan en su adecuado desarrollo.
¿Cuándo acudir a un psicólogo infanto-juvenil?
Buscar apoyo profesional es recomendable cuando estos problemas afectan a la vida cotidiana del menor o generan un notable malestar en él o en la familia. Algunas señales de alerta pueden ser las siguientes:
• Cambios llamativos en su estado de ánimo.
• Aislamiento social o dificultades para relacionarse.
• Problemas en la gestión de emociones.
• Alteraciones en el sueño o la alimentación.
• Conductas regresivas.
• Irritabilidad frecuente o baja tolerancia a la frustración.
• Dependencia excesiva de las pantallas.
Un espacio seguro para crecer y aprender
La terapia infanto-juvenil ofrece un entorno seguro donde el niño o adolescente puede explorar y comprender sus emociones, desarrollar habilidades para afrontar sus dificultades y mejorar su relación con el mundo que le rodea.
Mi enfoque terapéutico se basa principalmente en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), Mindfulness y el empleo de determinadas técnicas Cognitivo-Conductuales, siempre adaptando el tratamiento a las necesidades individuales de cada niño o adolescente. A través de estrategias prácticas y herramientas eficaces, acompaño a mis pacientes ayudándoles a fortalecer su bienestar emocional y a construir relaciones más saludables con su entorno.
Si sientes que tu hijo o hija necesita apoyo, estaré encantada de acompañarle en este camino.




